La motosierra pulverizó el poder adquisitivo de los jubilados como nunca. La caída respecto de sus mejores épocas es de más de 50 puntos porcentuales. En lo que va del gobierno de Javier Milei nunca le ganaron a la inflación
La inflación le sigue comiendo el bolsillo a los jubilados, sobre todo a los que cobran la mínima el bono de 70 mil pesos, que se mantiene absolutamente congelado. Cabe recordar, a finales de agosto el presidente Javier Milei vetó la ley que les otorgaba a los más viejos un aumento como para, al menos, empatar la suba de precios.
Desde ese entonces las cosas empeoraron. Aunque en verdad, la crueldad de Javier Milei con los jubilados no tiene punto de comparación, ni siquiera con el odio a los universitarios. Arrancó la gestión comiéndole tres meses de aumentos, los tres peores meses como resultado de la histórica devaluación que hizo Luis Caputo en diciembre de 2023.
El superávit fiscal que celebra a diario se debe casi por completo a este ajustazo. En febrero de 2024 los jubilados con la mínima tenían un poder de compra un 24% menor que en noviembre de 2023. Le debe a la vieja fórmula de movilidad el aumento de diciembre, que le quedó arrastre. El resultado sino sería peor.
Milei hizo su propia reforma de la movilidad jubilatoria, por decreto. Desde julio, los jubilados cobran un aumento equivalente al IPC del mes anterior. Es decir, Milei indexó las jubilaciones. El tema es que les comió tres meses antes y que, con este método, nunca van a terminar de recuperar el valor perdido.
A enero de 2025, los jubilados con la mínima y el bono perdieron 3,3% de su poder adquisitivo respecto de noviembre de 2023. En la comparación con marzo de 2009, 15 años después del inicio de la ley de movilidad jubilatorio, están casi 11% abajo.
Según el último dato de Anses, al tercer trimestre de 2024 había 7.836.722 argentinos que reciben una jubilación. De ellos, 1.709.543 recibe una pensión no contributiva y el resto son jubilados y pensionados, de los cuales 3.895.452 ingresaron por moratoria y 2.231.727 cumplieron todos los años de aporte. El 47% recibe la jubilación mínima.
La jubilación mínima pagada en enero de 2025 fue de $335.907, con el bono. Acá se ve mes tras mes cómo el gobierno le saca dinero del bolsillo a los más viejos, que son los más vulnerables.
Y no, no siempre fue así
Esta es la serie completa y resumida de las variaciones del poder adquisitivo de la jubilación mínima, con bono, desde que las jubilaciones volvieron a quedar en manos de los argentinos.
Durante la Convertibilidad, las jubilaciones estuvieron congeladas. El fogonazo de inflación que trajo la caída del 1 a 1 y su devaluación hizo que perdieran un 20% de su poder adquisitivo de un saque en el primer semestre de 2002.
Los documentos oficiales de Anses reseñan que desde 2002 hasta 2009 hubo 14 aumentos por decreto de las jubilaciones, en conjunto con la apertura de una masiva moratoria en 2004 para incorporar a los viejos que no tenían todos los aportes hechos, como resultado de 10 años de desocupación de dos cifras.
El resultado final: la jubilación mínima en diciembre de 2008 era de $690, lo que representaba un incremento del 69% respecto del poder adquisitivo que tenía durante la Convertibilidad. Y casi tres millones de adultos mayores, en su enorme mayoría mujeres, fueron incorporados al sistema.
Para marzo de 2009 se hizo efectivo el primer aumento por la ley de movilidad jubilatoria, con las AFJP ya estatizadas. En febrero de 2009 un jubilado con la mínima cobró $690 y que al otro mes retiró $770, una suba del 11,69%.
La jubilación mínima con CFK aumentó un 31,4% su poder adquisitivo entre la primera suba que los jubilados vieron en sus bolsillos en el mes de abril de 2009 hasta noviembre de 2015, último mes completo de mandato de la presidenta.
En todo el ciclo hubo apenas dos meses en 2010, julio y agosto, previos al aumento de septiembre, en los que el poder adquisitivo quedó por debajo del punto de inicio (marzo de 2009). El pico de aumento del poder adquisitivo fue en marzo y septiembre de 2013, cuando el haber mínimo de los jubilados estuvo un 37% por encima del inicio de la aplicación de la fórmula.
El resto es una historia conocida: retroceso total con el macrismo, con una caída del 25% respecto del inicio del mandato, y un estancamiento durante el gobierno de Alberto Fernández, que culminó 6% abajo del inicio de su mandato.