¿Qué está pasando con el INCAA?

El ministerio a cargo de Sturzenegger publicó una resolución que deja sin efecto el único arancel que protegía al cine nacional frente a los tanques de Hollywood. Charlamos con Guillermo Arch al respecto.

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) anunció esta semana, a través del Boletín Oficial, dos nuevas resoluciones que impactan en la industria cinematográfica argentina: la Resolución 48/2025 y la Resolución 50/2025, ambas enfocadas en la regulación de subsidios y la exhibición de películas nacionales.

La que generó más alarma es la 48/2025, relacionada con la Cuota de Pantalla: establece nuevos criterios para garantizar la presencia de producciones nacionales en las salas de cine. Según la normativa, los complejos con más de ocho pantallas deberán reservar al menos el 6% de sus estrenos anuales para películas argentinas, mientras que aquellos con hasta ocho pantallas deberán cumplir con un mínimo del 4%.

Sobre esto, charlamos con el director del Cine América Guillermo Arch para intentar entender el alcance que tendría la medida en todo el país, pero particularmente en nuestra ciudad. Al respecto, explicó: "La Resolución imponía un gravamen que no iba sobre las salas de cine, sobre la exhibición de cine, sobre las exhibidoras de cine, sino sobre las distribuidoras, básicamente, y era para cine extranjero. Esto quiere decir que, de acuerdo al número de copias, había que pagar un canon por la salida de películas extranjeras. Eso realmente impactaba en las distribuidoras que son básicamente las compañías norteamericanas de Hollywood, Disney, Warner y United Pictures. Los distribuidores independientes que traen cine europeo, por ejemplo, nunca pagaron ese impuesto, en razón de que sus salidas siempre fueron más pequeñas que los tanques de Hollywood. Con lo cual, incluso así, la producción norteamericana siguió ocupando durante más de 10 años, y durante toda la historia del cine, la gran mayoría de la cartelera."

¿Cómo afectaría esto al cine nacional? Para Arch, "las modificaciones en la cuota de pantalla implican menos acceso a la exhibición de las películas de la industria propia. En el Cine América en ese sentido tampoco tenemos problemas, porque como en general nosotros tratamos de pasar el cine nacional (y de hecho armamos sobre final de año también una semana de cine argentino para justamente pasar todo lo que no se pudo pasar por razones comerciales, de distribución y de diferentes maneras) siempre hemos estado por encima de la cuota de pantalla. Es cierto que la nueva normativa elimina la cuota de pantalla, por ejemplo, para empresas con una sola sala, con lo cual habría que ver eso como resiente, sobre todo en las ciudades más pequeñas, la llegada del cine argentino al interior del país".

La disposición va a contrapelo de lo que sucede a nivel mundial. Guillermo explica que "La mayoría de los países del mundo, salvo aquellos países que no tienen porque el cine es una industria, poseen una cuota". Hay, además, otra discusión abierta: "En la resolución que se derogó se decía que la plata recaudada se utilizaba justamente para reforzar los sistemas de control y fiscalización del INCAA. Vale decir que, al igual que durante todo el menemismo, desde el año 2018 el INCAA dejó de hacer controles que usualmente eran bimestrales o trimestrales en las salas de cine de todo el país. A dónde fue ese dinero, no lo sabemos".

Sobre el tema subsidios, la nueva resolución establece los límites según el tipo de producción. Para largometrajes de animación, la ayuda podrá cubrir hasta el 43% del costo de una película nacional de presupuesto medio. En el caso de la ficción, el tope será del 34%, mientras que para los documentales, alcanzará un máximo del 17%. Asimismo, se introduce una restricción específica para los documentales digitales, donde el subsidio no podrá exceder el 70% del costo aprobado ni superar el 5% del costo de una película nacional de presupuesto medio.

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